La Educación Social: un hogar en el museo

may 03, 2015
cleofe

Vivimos en un mundo de contrastes, de efervescencias, de líneas difusas que confeccionan espacios de intermediación, temidos por su tipicidad pero al tiempo, álgidos para un pensamiento abierto y versátil. Proclives para generar cauces de aprendizaje constante. En esta posibilidad de construcciones, la educación social como disciplina práctica de la Pedagogía Social traza vehículos ricos en aire armónico y dinámico alejados de dinámicas de obsolescencia. De ello ya se han hecho eco desde el contexto inmediato del museo.

Un ejemplo lo encontamos en el Museo Thyssen y sus pioneros cursos de verano en los que se vincula ya de forma explícita la educación social con las prácticas artísticas y socioeducativas del museo, con una consiguiente publicación que podemos visitar en este enlace.10639196_1477018995910783_1315370600_o
Todo este tipo de propuestas favorecen la cohesión social, la proximidad y la igualdad de oportunidades ciudadanas, desde el poder transformativo de la educación, cuando se incardina en la voluntad de las personas.

Algunas de las iniciativas, en este caso vinculadas a las artes escénicas, podemos verlas en el proyecto de inclusión social Inocente, corto en el que participan personas con diversidad funcional y actores, todos imbuidos de la esencia de la inclusión y la búsquda de la visibilización y la equidad social. Es una propuesta de audiovisual y de esfera escénica extrapolable al hogar del museo.
Recomendamos la visita a estos videos en los que se muestra la experiencia de los cursos de Arte, Educación Social y Museos. En concreto la competencia social del museo como agente de desarrollo ciudadano.
Por último, Educablog: el blog de la educación social, se hace eco de algunos artículos de mi autoría que vinculan la disciplina de la Educación Social a los museos así como de estas propuestas significativas del Thyssen.
Zubiaur Carreño aduce que “según esta orientación, el museo no debe ser ni socializador ni democratizador, sino social y democrático en cuanto a que formará una ciudadanía más crítica, no solamente consumista” (57, 2004). Se le regala así al museo el “don de la oportunidad”, de generar aprendizaje conjunto entre todos los agentes sociales, de convertirse en una escuela de democracia, y de superarse a sí mismo como parte institucional activa de un tejido social complejo en constante transformación que le otorga sentido y valor, reflexionando y analizando sus cauces de actividad, presentes y futuros.

*Cleofé Campuzano. Máster en Museos: Educación y Comunicación, Zaragoza.

1 comentario. Leave new

Eleuterio Blasco Ferrer, dibujo y compromiso
04/11/2014 19:31

[…] Fue una exposición que pretendió rendir homenaje al escultor anarquista en el 75º aniversario de la derrota de la Republica Española y el comienzo del exilio de muchos de sus partidarios. También se cumplen 30 años desde que la Asociación Cultural de Molinos plantara el germen del Museo de Molinos, un ejemplo pionero en el movimiento de recuperación de la memoria como herramienta cultural y también del fenómeno de la nueva museología. […]

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